La fuerza magnética es la parte de la fuerza erectromagnética total o fuerza de Lorentz que mide un observador sobre una distribución de cargas en movimiento. Las fuerzas magnéticas son producidas por el movimiento de partículas cargadas, como por ejemplo electrones, lo que indica la estrecha relación entre la electricidad y el magnetismo.
La fuerzas magnéticas entre imanes y/o electroimanes es un efecto residual de la fuerza magnética entre cargas en movimiento. Esto sucede porque en el interior de los imanes convencionales existen microcorrientes que macroscópicamente dan lugar a líneas de campo magnético cerradas que salen del material y vuelven a entrar en él. Los puntos de entrada forman un polo y los de salida el otro polo.

Un conductor es un hilo o alambre por el cual circula una corriente eléctrica (que son un conjunto de cargas eléctricas en movimiento). Ya que un campo magnético ejerce una fuerza lateral sobre una carga en movimiento, es de esperar que la resultante de las fuerza sobre cada carga resulte en una fuerza lateral sobre un alambre por el que circula una corriente eléctrica.

En los imanes sencillos, la fuerza magnética trabaja así: cuando los imanes se acercan, la fuerza los atraerá si los polos son opuestos (si un polo es positivo y el otro negativo). Si se da esta condición, los dos imanes se verán "forzados" a mantenerse unidos.Si se trata de unir dos polos de la misma polaridad, la fuerza del magnetismo hará que los dos imanes se rechacen entre sí y no puedan unirse (éstas dos son una ley de la fuerza magnética).